
Las condiciones climáticas con lluvias intensas en la mayor parte del área productiva de Tucumán han favorecido el desarrollo de los cultivos de granos gruesos: soja y maÃz. En el caso de la oleaginosa el desarrollo de las plantaciones viene muy bien; algo similar ocurre con el maÃz, pero en el sur tucumano siguen atentos a la evolución de la presencia de la “chicharritaâ€, (Dalbulus maidis) que es un insecto vector de enfermedades graves como el “achaparramiento del maÃzâ€, transmitiendo patógenos (espiroplasmas y fitoplasmas) que causan pérdidas severas en la producción, afectando la calidad y rendimiento del cultivo. El productor Roberto Palamo, asociado y directivo de APRONOR (Asociación de Productores de Granos y Ganados del Norte Argentino), dialogó con Revista Producción Agroindustrial del NOA sobre el presente del desarrollo agronómico de ambos cultivos de verano.porcentuales en las alÃcuotas que pagan soja, maÃz, trigo, girasol y sus derivados.

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¿Enero fue un mes lluvioso en las áreas sembradas con granos en el Este tucumano? ¿Cómo vienen la soja y el maÃz en esa zona? Las lluvias han venido muy bien. Por eso, los cultivos están entre buenos y muy buenos. Hemos tenido buenas lluvias para la implantación, que la hicimos en fecha. Hasta el momento el desarrollo del cultivo es muy bueno. Pero en este año 2026, la particularidad es que tenemos una buena amplitud térmica, o sea con dÃas con temperaturas altas, pero a la noche baja esa temperatura, lo que es bueno para los cultivos, por sobre todo para el maÃz que es un cultivo que necesita amplitud térmica. Sin embargo, esto después puede jugar en contra si tenemos condiciones de humedad y refresca, en cuanto a las enfermedades de fin de ciclo, pero tenemos herramientas para ir controlando eso. Siempre es bueno y mejor que llueva y que las temperaturas sean altas. En materia hÃdrica, ¿cómo venÃan del año pasado? ¿Estas lluvias que se mantienen eran muy necesarias para ustedes? Respecto del ciclo 2025, este año 2026 viene muy bien porque el año pasado las lluvias fueron muy erráticas, con precipitaciones sólo en lugares puntuales donde hubo buenos rendimientos, pero también tuvimos lugares donde los déficits fueron importantes lo que se tradujo en rendimientos muy bajos. También tuvimos muchas olas de calor, con altas temperaturas: muchos dÃas con muy altas temperaturas, asà que eso también aportó al estrés térmico de las plantas y la combinación del estrés hÃdrico porque no nos llovÃa. Este es el panorama por el momento.
Es prematuro hablar de rendimientos, pero ¿qué pueden lograr con el maÃz? De todos modos somos muy cautos, monitoreando por sobre todo el maÃz por la presencia de ‘chicharrita’, en especial en el sur tucumano con casos en zonas que se vienen sucediendo y repitiendo con altas poblaciones, en especial porque la siembra que hacen los semilleros es ‘temprana’. Este año estará complicado, nuevamente. Este 2026 no es año con una epifitia como fue la del 2023-2024. Tampoco es un año sumamente tranquilo como lo fue el 2025, pero este 2026 es un año con presencia en los lotes y la necesidad de estar monitoreando. Por suerte se están haciendo muchos controles; los éxitos de las aplicaciones son bastante erráticos. Hay productores que dicen que con bajas poblaciones tienen aceptables niveles de control. Pero también hay otros con niveles poblacionales más altos, y eso preocupa porque podemos tener mayor presencia de problemas y hasta ‘achaparramiento’ de las plantas y los otros daños que provoca esta enfermedad en los cultivos. Porque el ‘pinchado’ que hace la chicharrita facilita el ingreso de patógenos en las plantas favorecidos por las actuales condiciones de humedad, lo que contribuye a poner en riesgo la producción de maÃz. Los controles son permanentes porque hay zonas con algunas complicaciones que podrÃan poner en riesgo la producción final de maÃz. Veremos cómo evoluciona; esperemos que no haya una migración desde el Sur de la provincia, como lo fue en 2023 y 2024, porque el insecto cuando no tiene alimento en la zona donde está empieza a emigrar buscando plantas de maÃz más tierna. Por eso también es un riesgo, y es probable que tengamos esa emigración, esa oleada del insecto desde el Sur tucumano y desde Catamarca, porque las siembras que allà se hacen, en primavera, son para obtener semillas. Estas precipitaciones de los últimos 45 dÃas potencian el desarrollo de las plantas. ¿También se recargan los perfiles del suelo para el invierno? Falta mucho para decir que tenemos humedad suficiente para los cultivos de invierno, porque con lo que hay en el perfil y si deja de llover, los cultivos están ingresando en perÃodo reproductivo que es cuando más agua consumen y absorberÃan todo. Por eso, aún necesitamos que, si bien las lluvias vienen con un muy buen recorrido, es importante que continúen en ese mismo sentido climáticamente hablando.
Por eso este año es muy prometedor, pero recién estamos recorriendo este camino, donde ni siquiera tiene la mitad del área productiva; aún falta mucho por recorrer. Todo es muy prometedor; ojalá que siga asà esta tendencia, con pronósticos de buenas lluvias para nuestra región que es tÃpico de un año ‘Niño’. Este es el panorama por el momento.
En nuestra región estamos mucho mejor que incluso en la zona pampeana, y en otras zonas privilegiadas de la Argentina donde recién ahora está lloviendo donde ya se habla de 1 millón de toneladas de pérdida por la falta de lluvias en la región pampeana, donde tienen maÃces de primera. Otro ejemplo es Córdoba, donde la situación está muy complicada, especialmente en la zona sur de esa provincia donde tienen amplias áreas con cobertura de maÃz. 

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